LA NATURALEZA DE LA SIESTA

Cuando está bien hecha, la siesta puede ser un estímulo eficaz.

Cuando se sienten groguis, el 80% de los estadounidenses acude a la cafeína como sustituta del sueño. Pero existe otra herramienta en la caja de herramientas para refrescarse que representa una alternativa más beneficiosa.

La siesta.

Una siesta puede ayudarte a reajustarte y recargarte física y mentalmente. Tomar una siestita rápida durante el día puede ayudarte a restablecer el estado de alerta, mejorar el rendimiento, aumentar la concentración y reducir los errores. También están los beneficios psicológicos. Una siesta sirve como un mini escape, que brinda relajación y rejuvenecimiento.

No todas las siestas son iguales. Antes de programar tu próxima siesta, ten en cuenta que la siesta se puede hacer de manera correcta o incorrecta. Obtendrás el mayor beneficio al dormitar durante el día si sigues algunas simples reglas para asegurarte de que despertarás sintiéndote alerta y preparado para enfrentar el resto del día.

La duración importa. Una siesta corta de entre 20 y 30 minutos es ideal. Esta cantidad de sueño puede hacer que te sientas descansado sin que despiertes grogui ni interfieras con tu sueño por la noche. Dormir más de 30 minutos puede dejarte en un estado de inercia, ese sentimiento de confusión y desorientación que experimentas cuando te despiertas de un sueño muy profundo. Puede durar desde algunos minutos hasta media hora y es especialmente perjudicial para aquellos que tienen que cumplir con sus tareas de inmediato luego de la siesta. Para asegurarte de no dormir una siesta demasiado larga, pon una alarma o pídele a alguien que te despierte.

Perfecciona tus tiempos. El momento del día puede ser tan importante como la duración de la siesta. Si tomas una siesta muy larga o en un momento muy tarde del día, la duración y la calidad de tu sueño por la noche podría disminuir. Sin embargo, si intentas tomar una siesta en un momento muy temprano del día, tu cuerpo podría no estar preparado para dormir más tiempo. La mayoría de la gente experimenta una disminución natural de la energía entre la 1 pm y las3 pm, por lo tanto, éste es el momento más efectivo para dormir la siesta.

Únete con tu ambiente. Al igual que ocurre cuando duermes por la noche, el ambiente donde duermes la siesta puede ser crucial para el calibre del descanso. Encuentra un lugar tranquilo y cómodo para acostarte, donde haya poca luz del sol, y elige una parte donde te asegures de que no te van a molestar. Trata de usar una máscara para dormir o una almohadilla para ojos para bloquear la luz.

No te quedes acostado. Aunque algunas personas sostienen que estar acostado simplemente en la cama tiene sus beneficios, es mejor quedarse realmente dormido.

Escucha a tu cuerpo. Si tus párpados se cierran, y empiezas a cabecear, tu cuerpo está preparado para una siesta rápida y refrescante. Aprovecha.

Si la haces de la manera correcta, una siestita rápida tiene mucho que ofrecer y nadie debería desestimar sus beneficios. Aunque dormir durante el día tiene su parte equitativa de estigmas, no es solamente un estímulo para los niños, los enfermos o las personas mayores. Dormir la siesta correctamente puede hacer que te sientas descansado y preparado para enfrentar el resto del día. La próxima vez que tu día necesite un estímulo, acuéstate y presiona el botón de reinicio.

 

 
 

CONSEJO DE LA SEMANA

EVITA EL BOTÓN "SNOOZE"
Dormir sin interrupciones es dormir mejor. Entrénate para levantarte con el primer timbre.